Viena 2020: la ciudad de la música 🎼

Viena 2020: la ciudad de la música 🎼


Elegante y majestuosa, si existe una ciudad en el mundo
en la que la música haya sido —y continúe siendo— uno de sus pilares
fundamentales, esa es Viena. La capital austríaca presume de acoger algunos de
los centros de formación musical más importantes el mundo. Mais, conta com
120 escenarios en los que, cada dia, disfrutan
de música clásica en directo unos 10 mil aficionados
. Su vinculación con el
mundo de este arte es tal que grandes figuras la han escogido a lo largo de la
historia para desarrollar su carrera importantes nombres como Mozart, Haydn, Strauss, Schubert o el mismísimo Beethoven
pasaron por aquí.

Y precisamente es por este
último, quien permaneció 35 años de su
vida en Viena
, por lo que se viste de gala en 2020: se cumplen nada menos que 250 años del
nacimiento de este genio
, y eso se traduce en exposiciones, conciertos,
visitas y mil razones más por las que lanzarse a conocer la capital austriaca
precisamente ahora. ¿Cuándo, si no?

Quizás una buena idea para ir
entrando en materia sea visitar el museo que, desde hace un año y medio, o
ciudad dedica por entero al genio de la música. Se halla en una de las casas en las que vivió Beethoven en lo que,
allá por el siglo XIX, eran las afueras. Por eso mismo, para llegar tendrás que
tomar un tranvía, el D, a la altura de la Ópera de Viena, y realizar un
trayecto de unos 35 atas.

Según se cuenta, no 35 años en los que Beethoven vivió
Viena, llegaría a mudarse hasta en 60 ocasiones
. El por qué se
desconoce, aunque siempre se ha rumoreado que el fuerte carácter del músico no
le ayudó demasiado. La cuestión es que en este lugar que hoy ocupa el museo más
completo del mundo que sobre el genio se ha levantado, vivió cuando tenía 32
anos.

Se encuentra en el barrio de
Heiligenstadt, donde las casitas bajas y
los suelos empedrados de sus calles recuerdan a esa Viena rural de antaño
.
En torno a un hermoso patio se levantan las seis salas expositivas en las que
aprenderlo todo, absolutamente todo, sobre Beethoven: sus años en Bonn,
Alemanha, su llegada a Viena, sus primeros trabajos y la época durante la que comenzó a vivir atormentado por esa sordera
que, desde sus 30 anos, le acompañó hasta la muerte.

Y de un museo, a otro. E
también en otra de las casas —ya hemos dicho que en total son unas 60— en las que
habitó Beethoven durante sus años en Viena. Neste caso, en pleno centro histórico. Se trata de la última planta de un
hermoso edificio en tonos pastel que le
cedió uno de los muchos mecenas que tuvo durante sus años: Johann Baptist Freiherr
de Pasqualati
. Aquí habitó durante ocho años interrumpidos, y también aquí compuso algunas de sus obras más
importantes, entre ellas, su única ópera, Fidelio,
e Para Elisa.

Aunque la casa verdadera no
es visitable porque se halla ocupada por un inquilino, el museo ocupa la
vivienda contigua y exhibe numerosos facsímiles e ilustraciones con la vida y
obra del compositor, algunos retratos y posesiones.

3. Friso de Klimt

Uno de los imperdibles, sin
duda alguna, de la Viena de Beethoven, se halla en uno de los edificios más emblemáticos y rompedores: la Secesión fue
el lugar que acogió el movimiento modernista vienés promovido en 1897, entre
otros artistas, por el mismísimo Gustav Klimt, tras romper con la conservadora
Künstlerhaus.

Fue proyectado por Joseph
Maria Olbrich y se halla muy cerca del mercado Naschmarkt, un clásico en el que
locales y turistas se fusionan en busca de los sabores autóctonos y de algún
que otro souvenir. Tendrás que
adentrarte en la Secesión para descubrir la razón por la que es parada obligada
en esta ruta: corría el año 1902 quando
al grupo de artistas modernistas se les ocurrió organizar una exposición en
honor a Beethoven
. Inspirándose en el genio, Klimt realizó una de sus obras maestras más hermosas: en el sótano
del edificio se puede contemplar o
famoso Friso de Beethoven, una obra de 34 metros de largo donde plasmó en una
interpretación virtuosa la 9ª Sinfonía
.

Si te quedas con ganas, tras
contemplar esta joya no dudes en dar una vuelta por el resto del espacio: mil
metros cuadrados en los que, a lo largo del año, se exponen alrededor de 20 muestras diferentes de artistas
contemporáneos.

4. Theater an der Wien

De nuevo toca hacer parada en
una de las viviendas que habitó Beethoven, pero en esta ocasión es
especialmente peculiar. Porquê? Pues porque además, se trata de un teatro. El Theater an der Wien contrató al músico
em 1801 y como parte del trato se incluían un sueldo fijo y un piso
em um
ala del edificio que, tristemente, no se conserva. Mas, no entanto,, el teatro sigue existiendo em
actualidad y, de fato, su programación es realmente espectacular.

Pero esta parada no solo es
importante en la ruta únicamente por haber sido otra de las viviendas de
Beethoven: también lo es porque, precisamente
Aqui, estrenó su primera y única ópera: Fidelio.

5. Comer con Beethoven

Es normal que, tras haberse
mudado hasta en 60 ocasiones, existan muchos de aquellos domicilios que se
mantienen en la actualidad. Y muchos de ellos, esta claro, se han reconvertido
en lugares relacionados con el músico. Por exemplo, el restaurante Ludwig Van, un coqueto negocio de líneas
simples y elegantes en el que probar
algunas de las exquisiteces propias del recetario vienés.

El compositor no vivió
exactamente en el local donde hoy se halla el restaurante, que ocupa la zona
más baja del edificio, sino en el primer piso. Ainda assim, tomar un típico schnitzel o un costillar de cerdo ahumado
mientras de fondo suenan algunas de las composiciones más emblemáticas de
Beethoven
, es una experiencia que llevarte de vuelta a casa.

6. La Sala Heroica

Se trata del nombre de una de las grandes obras de Beethoven, su 3ª Sinfonía, mas, mais, con él se bautizó la sala donde la dirigió por primera vez. Hoje, mais do que 200 años después, aquel lugar sigue existiendo —también se siguen celebrando conciertos en él— y se encuentra en el antiguo Palacio Lobkowitz, en la actualidad sede del Museo del Teatro de Viena.

Lo que sí es cierto es que
poco o nada tienen que ver los espectáculos de hoy con los de antaño. Allí, em
su sala privada, el príncipe Franz
Joseph Maximilian Lobkowitz agasajaba a sus invitados con conciertos privados

en un ambiente exclusivo e íntimo. Contemplarla en la actualidad es tan fácil
como que pagues la entrada del museo y subas a su primera planta por las
monumentales escaleras de mármol. Una vez en el interior, cierra los ojos e imagina cómo de emocionante debía de ser asistir a
aquellos eventos
por aquel entonces. Merece
la pena que te pares a contemplar los frescos de paredes y techo
, que
permanecen intactos y son una auténtica maravilla.

7. Academia Austríaca de las
Ciencias

Otra histórica sala de
conciertos más, la de la Academia de las
Ciencias
, también está vinculada al pasado esplendoroso de la música
vienesa. Y es que aquí fue donde Beethoven estrenó otra de sus grandes obras.
Nesta ocasião, su Sinfonía nº 7 e seu
obra sinfónica La victoria de Wellington
en la batalla de Vitoria
, que dirigió él mismo.

Pero Beethoven ya había
estado aquí antes de que llegara este gran momento. Como alumno de Haydn,
cuando estedecidió retirarse con 76 anos, hizo su última aparición precisamente
en la sala de la Academia de las Ciencias, donde dirigió su sinfonía La Creación. Beethoven, curso, también estuvo presente como parte del
público.

No importa cuánta noción
tengas o qué género te guste más: entrar
en la Casa de la Música de Viena es hacerlo en un universo que atrapa, divierte
e instruye
a partes iguales y desde el primer instante.

Cinco plantas repletas de propuestas interactivas y multimedia com
las que hacer un viaje a lo largo de su historia y que engloba desde los
inicios de la producción humana del sonido hasta la música que escuchas hoy. A
lugar único en el que vivir experiencias tan variadas como componer una pieza clásica, dirigir una orquesta virtual durante
unos minutos o hacer sonar un piano cuyas teclas son los peldaños de una
escalera. Pero aún hay más: figuras como Haydn, Mozart, Strauss o, por
supuesto, Beethoven también tienen su espacio: una sala completa para cada uno,
ni más ni menos.

¿Un último detalle? Resulta
que este 2020 la Casa de la Música
también está de aniversario y cumple 20 anos.

9. La Ópera del Estado

Aunque bien es cierto que
este templo de la música no existía aún en tiempos de Beethoven, la realidad es
que sus obras han sido protagonistas de
su escenario en incontables ocasiones
. Está considerada uno de los
principales teatros de ópera del mundo, y no es para menos: al año llegan a representarse hasta 300
obras en él.
¿Cómo no incluirlo en nuestra ruta?

Una experiencia inolvidable
será la de asistir a cualquiera de sus espectáculos, y para ello, un dato
práctico: Todo Dia, 80 atas
antes de que empiece la función, salen a la venta entradas para estar de pie a
precios muy asequibles
. Teniendo en cuenta que la Ópera del Estado suele alcanzar el 99% de localidades
vendidas cada día, ¡es una manera de asegurarte un espacio! Y además, incluso
de pie podrás acceder a tu pantalla táctil individual en la que acceder al
libreto de la ópera hasta en ocho idiomas diferentes.

Independientemente de que te
animes a asistir también se realizan
visitas guiadas a las instalaciones durante el día
. Una manera estupenda de
conocer todos los entresijos de uno de los lugares más emblemáticos para la
música en todo el mundo.

Y si asistir a la ópera es
algo obligado en un viaje a Viena, conseguir ir como público a uno de los famosos conciertos que se celebran a
diario en la famosa Sala Dorada del Musikverein
—sí, la misma del Concierto
de Año nuevo por parte de la Filarmónica de Viena, retransmitida en directo
para todo el mundo—, no es menos: conocida
en todo el planeta por contar con una de las mejores acústicas que existen
,
todo es magia en su interior.

Cada día se organizan,
mais, varias visitas guiadas en
diferentes idiomas para conocer cómo es el corazón de este templo de la música
.
En él actúan artistas de primerísima fila ayudando a crear toda una historia
repleta de anécdotas y curiosidades dignas de ser escuchadas. Y es que, mais
de la gran Sala Dorada, de 2004 o
Musikverein cuenta con cuatro más
donde también, cada dia, tienen cabida
espectáculos de lo más diversos: la Sala
de Cristal, la Sala de Madera, la Sala de Metal y la Sala de Piedra son puro
arte arquitectónico
.

¿Una última curiosidad? Em 2020 el Musikverein cumple 150 anos
e, entre otros muchos espectáculos, contará también en su programación, cómo
nenhuma, con representaciones de obras de Beethoven. ¿De quién si no?

11. ¡Extra, extra…!

Una vez acabada esta ruta
particular sobre la Viena de Beethoven, un último apunte: con motivo del
aniversario de su nacimiento, outro
muchas instituciones de la capital austríaca han organizado eventos a lo largo
de 2020
, y como no queremos que te pierdas nada, aqui estão alguns
propuestas.

Tanto el Museo Leopold, centrado en el arte modernista, como el Kunshistorisches Museum Viena, Eles têm
previsto organizar diversas exposiciones
sobre el genio
, como también lo hará la Biblioteca Nacional de Austria. Mais, si te apetece disfrutar de Fidelio en vivo y en directo, debes
estar atento. La ópera de Beethoven será
representada en dos de los grandes templos de la ópera y el teatro vienés: o
Ópera del Estado y el Theater an der Wien.

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